Washington, 13 de agosto. La primera dama, Ana García de Hernández, abogó hoy ante la directora del Departamento de Operaciones, Cumplimiento y Remoción del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), Marlen Piñeiro, por un retorno con dignidad de los migrantes hondureños que sean deportados.

García de Hernández dijo, tras reunirse con Piñeiro, que dialogaron sobre mecanismos para agilizar los trámites de los hondureños y "conocer a profundidad los temas de deportación de los hondureños, una vez que entran de manera irregular a Estados Unidos".

La Primera Dama acompaña al presidente Juan Orlando Hernández en su visita de trabajo a Washington, donde el mandatario se reúne este martes con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) y miembros de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD).

García de Hernández recalcó a los hondureños que pretenden viajar de manera irregular a Estados Unidos que "las autoridades están comprometidas a realizar las deportaciones, así que las posibilidades de que lleguen a Estados Unidos y se queden son muy pocas, y van a ser retornados en el corto o mediano plazo".

Agregó que el alto número de migrantes que llegaron a la frontera entre México y Estados Unidos hace que las autoridades estadounidenses "quieran acortar y acelerar los procesos, y todo indica que la mayoría que cruzaron van a ser retornados a Honduras".

La Primera Dama abogó ante Piñeiro por el respeto al debido proceso y la protección de los hondureños en territorio de Estados Unidos.

Cambio de la migración

La esposa del presidente Hernández indicó que con Piñeiro también "se ha hablado sobre los cambios que se han suscitado en la migración, de los menores no acompañados, y cómo hoy muchos niños están siendo utilizados como escudos en los puestos fronterizos" por adultos que se hacen pasar por familiares suyos para ingresar a territorio estadounidense.

"Hay que evitar que los niños sean utilizados de esta manera, como escudos para ingresar a Estados Unidos, porque las pruebas de ADN están señalando los casos de fraude, y se comprueba que son muchos los niños que han venido en esa condición", añadió García de Hernández.

Confirmó que por ahora son más de 2.700 los hondureños los que tienen orden de deportación y en los próximos días serán retornados al país.

Programas de reinserción

La Primera Dama refirió que se habló sobre la importancia de los programas de reinserción social que maneja el Gobierno de la República, "si se toma en cuenta que para nosotros es importante manejar la migración desde las causas, de los orígenes".

Agregó que igual dialogaron sobre la reciente reunión del presidente Hernández con su homólogo de México, Andrés Manuel López Obrador, con quien acordaron ejecutar programas que buscan frenar las causas estructurales de la migración, y la importancia de ver el tema migratorio en el contexto del Triángulo Norte de Centroamérica, "que va a permitir abordar esas causas con generación de ingresos para las familias".

Asimismo, señaló que con Piñeiro se abordaron los servicios que se brindan en los Centros de Atención al Migrante Retornado y la necesidad de fortalecer la fuerza consular de Honduras en Estados Unidos, "para que los hondureños sean atendidos de la mejor manera".

A la vez, expresó que en los últimos meses la migración ha mostrado una gran cantidad de familias que están llegando a las fronteras y una gran cantidad de hombres que están llegando acompañados a la frontera, y que subió de un 1 % en 2014 a más de un 50 %".

"Hemos visto una gran cantidad de hombres que llegan con niños a Estados Unidos y estos niños necesitan que alguien cuide de ellos y es difícil que los hombres puedan ocuparse de ellos", dijo García de Hernández.

Insistió en que "no se permita que utilicen a los niños como escudos migratorios, porque no es fácil ver a los niños separados de sus familias, sus entornos, y lo más seguro es que los regresen a Honduras".

En su anterior visita de trabajo a McAllen (Texas), el 20 de junio pasado, García de Hernández también abordó con autoridades estadounidenses la cooperación bilateral sobre las medidas que se están implementando para combatir el tráfico de personas y garantizar la protección de los derechos de los hondureños migrantes, especialmente los menores.